Desde el ecosistema de innovación, Fundación Chile identifica múltiples frentes donde la hidrometalurgia requiere acelerar su transformación. Madeleine Colet, líder de Conocimiento y Calidad en Innovación en Expande, sostiene que “las principales oportunidades de innovación están enfocadas en aumentar recuperación y productividad”, especialmente en la lixiviación de sulfuros, minerales mixtos y de baja ley. La especialista destaca el avance hacia operaciones cada vez más digitalizadas, con mayor sensorización y monitoreo en tiempo real».

“Se están adoptando tecnologías que permiten entender en tiempo real lo que ocurre dentro de las pilas y ajustar la operación de forma automática o semiautomática”, explica, junto con un fuerte foco en eficiencia hídrica y control de la electro-obtención. Para acelerar la adopción de estas tecnologías, Colet enfatiza la necesidad de condiciones habilitantes, como espacios reales de pilotaje, modelos de cofinanciamiento y una mayor articulación entre operaciones, proveedores, academia y centros tecnológicos. “Cuando el ecosistema permite probar y decidir con evidencia, la adopción tecnológica avanza con mayor velocidad”, exhibe.

Laboratorio a la planta

La brecha entre el desarrollo tecnológico y su aplicación industrial sigue siendo uno de los principales cuellos de botella. Desde Fundación Chile, enfatizan que uno de los desafíos clave es reducir la incertidumbre asociada a nuevas soluciones. “Para ello se requieren espacios reales donde las soluciones tecnológicas puedan convivir con la operación, generar datos y demostrar valor sin afectar la continuidad productiva”, afirma Colet.