En estos días, el multiverso estará al centro de Expomin para mostrar a los asistentes cómo la industria avanza con rapidez hacia tecnologías más avanzadas, un contexto en que la innovación local y el rol de los proveedores es cada vez más relevante.
Diario Financiero
El metaverso se tomó el protagonismo en esta nueva edición de Expomin: los asistentes podrán vivir experiencias únicas en un espacio especial donde se experimentarán las últimas tecnologías de realidad inmersiva para vivenciar el estar en un rajo minero, operar una máquina perforadora en una mina subterránea, simular operaciones o entrenamientos, entre otras actividades.
La iniciativa es una colaboración con la empresa chilena Minverso, creadora del primer metaverso de este rubro en el mundo: «Es una nueva etapa en la transformación digital del sector minero. Es una activación central donde se pueden vivir experiencias de realidad virtual y mixta que se aplican en la industria, como una forma de acercar tecnologías disruptivas al centro de la minería, haciéndolas tangibles para operarios, ingenieros y líderes del sector», destaca el CEO de Minverso, Rodrigo González.
Esta nueva tecnología está en una etapa de expansión en la industria, agrega. En sus inicios hubo que crear instancias para mostrar su potencialidad, pero hoy, después que actores como BHP y Anglo American, entre otros, ya la utilizan, se ha validado y acelerado su adopción en las operaciones, debido a la necesidad de apoyar escenarios críticos y buscar nuevas formas de hacer las cosas.
Lo anterior es una muestra del impacto que se genera cuando la innovación entra en las operaciones, un escenario donde hay cada vez más instancias e incentivos para incorporar nuevos desarrollos locales.
Actualmente, la tasa de innovación de la minería es de 32,3%, según datos del Consejo Minero a partir de la Encuesta Nacional de Innovación 2019-2020, lo que, a juicio del director ejecutivo de la industria minera de Accenture, Pablo Camillieri, la posiciona entre los sectores que invierten fuertemente en tecnología y modernización, con un potencial considerable para optimizar operaciones. «Refleja una capacidad destacada en un sector que se encuentra más comprometido con la transformación y digitalización de sus procesos», agrega.
Para la directora de innovación abierta en minería de Expande de Fundación Chile, Carolina Rojas, la industria avanza de forma decidida por la urgencia de responder a problemáticas como la gestión eficiente del agua, la descarbonización de los procesos, la trazabilidad de materiales y la seguridad en faena. «Las mineras están avanzando no tan solo desde el ámbito tecnológico, también en habilitar y agilizar sus procesos de gestión para la innovación, para lograr reducir los tiempos de contratación e implementación de tecnologías y con ello acelerar la captura de valor requerida», indica.
Con impactos concretos, la innovación local se posiciona con fuerza como pieza clave para ofrecer soluciones que van desde la robótica, automatización y ciencia para optimización de procesos, entre otros. «Las startups y EBCT (empresas de base científico-tecnológica) locales presentan ventajas relevantes para impulsar el desarrollo de la industria, que van desde el idioma, disposición y relaciones de confianza con sus clientes, acceso a recursos públicos y centros de pilotaje disponibles para su desarrollo. Todo ello es clave para los tiempos y tasas de éxito de proyectos», destaca Rojas.
Camillieri agrega que, con ello, se genera un efecto multiplicador porque se impulsa la eficiencia operativa y la integración de la transformación digital en toda la cadena productiva.
Espacio para los proveedores
En este contexto, los proveedores son quienes toman la posta de insertar procesos y servicios innovadores.
La gerenta de sustentabilidad y desarrollo de Indemin, Valentina Lagos, indica que estas empresas son clave porque están siempre en terreno: «La innovación nace de la experiencia operativa, del conocimiento aplicado y de una vocación por mejorar constantemente. Impulsar innovación local no solo mejora la competitividad, también dinamiza la economía regional y genera conocimiento que permanece en el país y genera operaciones más adaptables, tecnologías más pertinentes y una industria más resiliente».
Rojas explica que las compañías mineras tienen programas especiales de contratación para proveedores locales en los lugares donde se insertan las faenas, con beneficios como mayores opciones de adjudicación y condiciones especiales de pago. A ello se suman programas de innovación abierta «como los que realiza Expande y los propios de cada compañía, que buscan acelerar la curva de desarrollo de soluciones para incorporarlos en los estándares operacionales y capturar el valor».
No obstante, Lagos indica que aún se enfrenta el desafío de contar con espacios estructurados para probar soluciones y escalar con mayor rapidez. «La apertura de las mineras para permitir estos procesos es fundamental para seguir avanzando», advierte, y también «es necesario fortalecer la articulación entre grandes empresas y proveedores, para que la innovación fluya de manera más natural».
La innovación se posiciona como pieza clave para ofrecer soluciones que van desde la robótica, automatización y ciencia para optimización de procesos, entre otros.