Por Alejandro Cuadra, Director de Desarrollo Minero, Expande.
*Publicada originalmente en Diario Financiero el 4 de marzo de 2024.
La minería subterránea está emergiendo como una opción crucial para el futuro en la industria. A medida que los yacimientos superficiales se profundizan, se agotan, y que la ley disminuye y la calidad del mineral varía, las empresas mineras optan por minería subterránea.
En Chile, un 80% de la producción de minas se hace a cielo abierto y se estima que al menos un 60% de estos lo harán de manera subterránea para continuar con su explotación en un futuro cercano.
Entre las razones que explican esta tendencia está la viabilidad técnica y económica de la operación a rajo abierto por el incremento sustantivo de las distancias de acarreo de material y el aumento sostenido de las relaciones de lastre necesario para obtener una tonelada de mineral.
Otro aspecto es la selectividad en las operaciones que ofrece este tipo de extracción, pues reduce al mínimo el lastre a mover, lo que podría impactar positivamente en la recuperación global del yacimiento. Un tercer motivo es el avance tecnológico alcanzado en equipos autónomos, operaciones telecomandadas, sistemas inteligentes de ventilación y centros integrados de operación (CIO), los que incrementan la productividad, reducen los costos de operación y minimizan los riesgos a las personas. Este último punto, referido a la seguridad, es otra de las razones: la automatización, la robotización y el trabajo a distancia reducen drásticamente la exposición al riesgo de los trabajadores.
‘Este tipo de extracción reduce al mínimo el lastre a mover, lo que podría impactar positivamente en la recuperación global del yacimiento’.